La militancia del PSPV-PSOE ha sido clara, tajante y contundente en su defensa de la terminología tradicional del partido y la opción de cambiar el nombre a PSCV-PSOE ha sido derrotada por 107 votos en contra y sólo 7 a favor. Inapelable e indiscutible. Sigo creyendo que es un error, pero lo que yo crea es irrelevante frente a la decisión democrática de la militancia socialista.
Afortunadamente la negativa al cambio en la denominación oficial del partido, asumiendo una terminología en mi opinión desfasada, no ha hecho decaer la opción de cambio en el rumbo de la organización. La militancia del PSPV-PSOE ha elegido, eso sí por poco margen, al candidato que representaba esa solución de continuidad, Jorge Alarte. Se rompe, entonces, con una enquistada tradición de inmovilismo y se abre la puerta a una “revolución” tranquila que busca y encuentra en Rodríguez Zapatero un referente diáfano. Es bueno, en mi opinión, que los socialistas valencianos miren hacia adelante y asuman el riesgo inherente a toda transformación radical con el espíritu democrático y conciliador que ha demostrado tener la candidatura ganadora. Esperemos que Alarte sea capaz, de ahora en adelante, de unir a un PSPV-PSOE tradicionalmente desunido y permita ofrecer a la ciudadanía de izquierdas de la Comunitat Valenciana un proyecto capaz de ilusionarla y concitar su respaldo electoral.
El movimiento se demuestra andando y a d. Jorge Alarte le queda aún mucho camino que recorrer, un camino que espero termine en el Palau de la Generalitat, de donde desaloje al actual inquilino para poder empezar a construir una Comunitat Valenciana progresista. La tarea de convertir al PSPV-PSOE en un referente político para la izquierda valenciana es tan complicado como pueda pensarse y el esfuerzo va a ser titánico. Las palabras del nuevo Secretario General del PSPV-PSOE en su discurso ante el Congreso pueden definir cuál será la orientación del partido en los próximos años y son de obligado archivo en la memoria por si se le olvidan, que los políticos suelen sufrir de agudos ataques de amnesia. Ha dicho d. Jorge Alarte en su discurso que “nadie lo dude: el que os habla es una persona profundamente de izquierdas”, asegurando a continuación que “no se es más de izquierdas por decirlo más veces, sino por actuar como una persona de izquierdas” y ha rematado aseverando que “somos de izquierdas, compañeros y compañeras, ya está bien”.
Un servidor de ustedes, que es socialdemócrata y por consiguiente de izquierdas sí encuentro positivo este cambio en el rumbo del PSPV-PSOE y considero que es el momento de empezar a trabajar para trasladar ese cambio organizativo a la Generalitat Valenciana, para extenderlo a toda la ciudadanía. Para eso hay que ganar las próximas elecciones autonómicas en el 2011 y para ganarlas hay que hacer realidad las palabras del actual Secretario General del PSPV-PSOE y convertir este partido en el referente de todas las personas de izquierdas de la Comunitat Valenciana. Es un objetivo complejo y complicado, que requerirá del PSPV-PSOE un duro trabajo que debe comenzar desde ya mismo, desde la unión de toda la militancia, por encima de “familias” o “clanes” o “plataformas”, contra el nefasto gobierno de la derecha y por un Govern de la Generalitat de izquierdas, socialdemócrata y valencianista.